Ya no somos los mismos.
No seremos jamás aquellos jóvenes ilusos
que en las cálidas noches de verano
refrescábamos los sueños durmiendo en un balcón.
Ese tiempo pasó.
Sentarme en tu ventana viendo como te duchabas,
beber de tus yogures a escondidas,
acariciar tu piel mientras dormías.
No volverá.
Encerrarte días eternos en la cárcel de mi piel.
Sediento de mis besos, bebiéndonos la vida,
hambrientos de placer.
Hemos cambiado
No volveré a escuchar un te quiero de tus labios,
ni me dedicarás canciones y poemas.
No silvarás jamás mi nombre al viento
No esperarás ansioso a que yo vuelva.
No pasará.
Mientras juegas yo te observo.
Aunque creas que pasan años en realidad son momentos.
Es solo cuestión de tiempo que mueras de aburrimiento
y desees regresar a la prisión de mis besos.
Entretanto curioseo algunas veces tu juego
me entretienen tantas reglas y como agudizas tu ingenio
para salir airoso de los más duros encuentros.
Mientras juegas yo te observo.
A veces crees que disfrutas,
otras quieres que pase el tiempo.
De vez en cuando cuestionas qué diablos estas haciendo.
Yo también me lo cuestiono y ni aún así nos movemos.
Me acerco más a observarte rozando tus pensamientos
que te hacen creer que ganas cuando en realidad vas perdiendo.
Mientras juegas sólo observo y me invade la pregunta
¿Haremos algo al respecto?
Once meses en paro
Cortometraje realizado en un día por estudiantes del IES Varcárcel
Ganador del premio del jurado en el Corto Express
—señor bolero
Nostalgia
Mira bien a los lados cuando camines solito
que al mínimo descuido te puedo secuestrar.
Sí yo misma y, aunque no te lo creas
puedo ser una amenaza para tu corazoncito.
Ándate con cautela muchacho bonito
que uno de estos días te voy a sorprender.
Con mi inocente mirada te atrapo y te seduzco
y así, sin darte cuenta me empezarás a querer.
Detalles de mi Habana


