The Myopic Camera
No me quites las gafas que no te oigo!
Ya no somos los mismos.
No seremos jamás aquellos jóvenes ilusos
que en las cálidas noches de verano
refrescábamos los sueños durmiendo en un balcón.

Ese tiempo pasó.
Sentarme en tu ventana viendo como te duchabas,
beber de tus yogures a escondidas,
acariciar tu piel mientras dormías.

No volverá.
Encerrarte días eternos en la cárcel de mi piel.
Sediento de mis besos, bebiéndonos la vida,
hambrientos de placer.
 
Hemos cambiado
No volveré a escuchar un te quiero de tus labios,
ni me dedicarás canciones y poemas.
No silvarás jamás mi nombre al viento
No esperarás ansioso a que yo vuelva.

No pasará.

Ya no somos los mismos.

No seremos jamás aquellos jóvenes ilusos

que en las cálidas noches de verano

refrescábamos los sueños durmiendo en un balcón.


Ese tiempo pasó.

Sentarme en tu ventana viendo como te duchabas,

beber de tus yogures a escondidas,

acariciar tu piel mientras dormías.


No volverá.

Encerrarte días eternos en la cárcel de mi piel.

Sediento de mis besos, bebiéndonos la vida,

hambrientos de placer.

 

Hemos cambiado

No volveré a escuchar un te quiero de tus labios,

ni me dedicarás canciones y poemas.

No silvarás jamás mi nombre al viento

No esperarás ansioso a que yo vuelva.


No pasará.

Mientras juegas yo te observo.
Aunque creas que pasan años en realidad son momentos.
Es solo cuestión de tiempo que mueras de aburrimiento
y desees regresar  a la prisión de mis besos.
Entretanto curioseo algunas veces tu juego
me entretienen tantas reglas y como agudizas tu ingenio
para salir airoso de los más duros encuentros.
Mientras juegas yo te observo.
A veces crees que disfrutas,
otras quieres que pase el tiempo.
De vez en cuando cuestionas qué diablos estas haciendo.
Yo también me lo cuestiono y ni aún así nos movemos.
Me acerco más a observarte rozando tus pensamientos
que te hacen creer que ganas cuando en realidad vas perdiendo.
 
Mientras juegas sólo observo y me invade la pregunta 
¿Haremos algo al respecto?
 
 

Mientras juegas yo te observo.

Aunque creas que pasan años en realidad son momentos.

Es solo cuestión de tiempo que mueras de aburrimiento

y desees regresar  a la prisión de mis besos.


Entretanto curioseo algunas veces tu juego

me entretienen tantas reglas y como agudizas tu ingenio

para salir airoso de los más duros encuentros.


Mientras juegas yo te observo.

A veces crees que disfrutas,

otras quieres que pase el tiempo.

De vez en cuando cuestionas qué diablos estas haciendo.

Yo también me lo cuestiono y ni aún así nos movemos.


Me acerco más a observarte rozando tus pensamientos

que te hacen creer que ganas cuando en realidad vas perdiendo.

 

Mientras juegas sólo observo y me invade la pregunta

¿Haremos algo al respecto?

 

 

Once meses en paro

Cortometraje realizado en un día por estudiantes del IES Varcárcel

Ganador del premio del jurado en el Corto Express

Con un beso en tu mejilla
 atraparé todos tus sueños
y mis labios sellarán el pacto 
donde mi alma y la tuya 
danzarán juntas por siempre.

Con un beso en tu mejilla

atraparé todos tus sueños

y mis labios sellarán el pacto

donde mi alma y la tuya

danzarán juntas por siempre.

José Feliciano

—señor bolero

Nostalgia

Mira bien a los lados cuando camines solitoque al mínimo descuido te puedo secuestrar.Sí yo misma y, aunque no te lo creaspuedo ser una amenaza para tu corazoncito.Ándate con cautela muchacho bonitoque uno de estos días te voy a sorprender.Con mi inocente mirada te atrapo y te seduzcoy así, sin darte cuenta me empezarás a querer.

Mira bien a los lados cuando camines solito
que al mínimo descuido te puedo secuestrar.
Sí yo misma y, aunque no te lo creas
puedo ser una amenaza para tu corazoncito.

Ándate con cautela muchacho bonito
que uno de estos días te voy a sorprender.
Con mi inocente mirada te atrapo y te seduzco
y así, sin darte cuenta me empezarás a querer.

Me elevó a las nubes tu risa avispada
y ahora de aquí no me quiero bajar.
Después de una noche danzando en tus brazos
 tu acento sureño no podré olvidar.

Me elevó a las nubes tu risa avispada

y ahora de aquí no me quiero bajar.

Después de una noche danzando en tus brazos

 tu acento sureño no podré olvidar.

Detalles de mi Habana

count visitors accurately
Site Counter